Avanzamos
hacia el suroeste por el corazón de las sierras y valles de la antigua Tróade,
no lejos del mar, allá donde hace muchos siglos se alzaran la práctica
totalidad de sus ciudades. Hoy en día, sin embargo, la costa occidental de la
Tróade está significativamente menos poblada que el interior, donde, según el
mapa del GPS, hay un par de pueblos grandes.
A partir de un cierto punto la carretera abandona el valle y empieza a ascender por las laderas del monte Çığrı (520 mts de altura). Así transcurre un buen rato hasta que llegamos a la diminuta localidad de Kayacik Köyü: situada al pie de los potentes roquedales graníticos que conforman la cumbre del citado monte. En una esquina de la pequeña placita del pueblo hay un cartel indicando la dirección que debemos tomar para enfilar la senda que conduce, monte arriba, hasta el solar de la antigua Neandria. Dado que a partir de ese punto los caminos están en bastante mal estado, decidimos no arriesgar la integridad del auto y continuar a pie. Alrededor de 2 kms llenos de piedras y baches nos separan de nuestro destino. 2 kilómetros que se convierten en 4 dado que en una bifurcación equivocamos el camino y nos vamos por donde no es. Por fortuna advertimos el error antes de haber andado demasiado gracias a que al alcanzar el coronamiento de cierta meseta rocosa se divisan a lo lejos, muy arriba, las ruinas de la muralla de la ciudad antigua, evidenciándose, a la vista de la posición relativa de aquéllas respecto a nosotros, que habíamos confundido el sendero.
Foto 2.- Puerta entre torres de acceso a Neandria.

