Bérgama
es una típica ciudad de provincias turca, con tráfico denso, calles tirando a estrechas
y edificios que raramente superan las tres alturas. Ocupa el lugar donde se
alzaban los edificios de la Pérgamo tardorromana y bizantina temprana, al pie
de la gran colina montañosa donde fuera fundada la ciudad griega. En la
actualidad no queda de dichos edificios más que algunos restos aislados, poco
sugerentes (foto 1).
Foto 1.- Restos de un edificio romano, de mampostería hormigonada, localizados en el interior de la Bérgama moderna.
La
ciudad es atravesada de norte a sur por una calle razonablemente ancha, en la
cual se concentran la gran mayoría de los comercios, restaurantes y bancos. Muy
probablemente se trate también de la calle principal de la Pérgamo tardorromana,
concluyendo en los primeros escarpes de la colina fundacional. En el mapa de la
figura 1 podemos ver la distribución de las diferentes áreas de asentamiento a
lo largo de las épocas.
Figura 1.- Distribución cronológica de los asentamientos de la ciudad de Pérgamo.
En
un momento dado vemos un cartel que envía a las ruinas del Asclepion, al oeste
del área urbanizada. Hacia allá nos dirigimos, llegando apenas una decena de
minutos después tras un breve discurrir por estrechas calles flanqueadas por
bloques de pisos de humilde aspecto.
Foto 2.- La vía Tecta. En primer plano, vemos una tumba romana de buena factura.


