sábado, 11 de agosto de 2012

La ciudad hispanorromana de CARTEIA y su ceca monetal. 3ª Parte.

Retornamos la descripción de las sucesivas emisiones de la ceca de Carteia. Estamos a principios del siglo I a.C., época tardorepublicana, a la sazón un periodo de gran esplendor para el centenario puerto del meridión hispano.

14ª Emisión. Hacia el año 85 a.C.

La decimocuarta emisión resulta bastante interesante toda vez que rompe con la tradición anterior, ya bastante asentada, de incluir las iniciales de los magistrados monetales en los reversos de las monedas. En su lugar esta emisión se inclina por un diseño sencillo al tiempo que típico, esto es recurriendo a la iconografía habitual de la ceca, lo que parece indicarnos una continuidad en el ámbito monetal carteiense.

Esta emisión se divide a su vez en dos series de semises, cuya acuñación debió ser coetánea. La primera serie exhibe el anverso típico de Jupiter a derecha; en cuanto al reverso muestra un delfín a izquierda con leyenda CARTEIA debajo. Dentro de esta serie contamos hasta 4 variantes, según la colocación de la marca de valor S (o la ausencia de ésta). Así, tenemos una primera variante con la S en el anverso, delante de Júpiter, otra que no la tiene, una tercera con la marca de valor tendida sobre el delfín de reverso y, por último, una cuarta con la S tendida por debajo de la leyenda de ceca CARTEIA en el tercio inferior del reverso monetal. Las dos primeras variantes son bastante comunes, la tercera de rareza media y la cuarta considerablemente escasa. En la siguiente fotografía podemos ver un bonito ejemplar de la variante con marca de valor S debajo de leyenda de ceca y otro, peor conservado, de la variante con la marca de valor en anverso, delante del busto de Júpiter.


La segunda serie, más escasa en general que la primera, resulta también más interesante toda vez que emplea una iconografía sino novedosa sí algo distinta a la habitual en la ceca. El anverso de estas monedas introduce por primera vez un elemento que volveremos a ver más veces en lo sucesivo y que es el marinero timón, en este caso tendido y a izquierda. Ni que decir tiene que se trata de una iconografía totalmente en línea con la tradición naval de la ciudad tantas veces reflejada en sus acuñaciones. Complementando este anverso aparecen la marca de valor S y la leyenda de ceca CARTEIA, existiendo dos variantes: una con ambas inscripciones encima del timón y la otra debajo. En cuanto al reverso exhibe la también muy marinera pero mucho menos novedosa proa de galera, en este caso a izquierda y con leyenda de ceca retrógrada (en el caso de la segunda variante) CART.

15ª Emisión. Hacia el año 80 a.C.
Consta de tres series monetales, todas ellas de semises, con unas cuantas variantes cada una, emitidas, al menos parcialmente, de forma consecutiva y no coetánea a juzgar por la yuxtaposición de motivos que se observa.

La primera serie parece continuar el estilo de la anterior emisión, proporcionando un moderadamente escaso volumen de semises con la marca de valor S y la leyenda de ceca CARTEIA como únicas inscripciones. La moneda sigue un patrón típicamente carteiense de Júpiter a derecha en anverso y proa de galera a derecha en reverso. La marca de valor aparece siempre detrás del busto de Júpiter y también, en algunas variantes, en el reverso sobre la citada proa. La leyenda CARTEIA la encontramos como es habitual en el exergo del reverso si bien existe una curiosa variante en la que aparece dos veces en el mismo reverso, encima y debajo de la proa de galera, con la diferencia adicional de que en esta variante concreta ambas leyendas de ceca llevan nexadas las letras T y E. La siguiente fotografía corresponde a una moneda de esta última variante de la primera serie.


La segunda serie es la que más información nos aporta acerca de la ceca de Carteia. Esto se debe a que incluye las iniciales de los magistrados monetales de la ciudad aunque sin especificar su rango. Probablemente fueran ediles como los últimos magistrados reseñados en las monedas (13ª emisión) de ahí que no se considerara necesario especificarlo como sí se hubiera hecho de haber habido un cambio en el rango de la magistratura monetal. Las iniciales de estos magistrados son L. MAR y M. CVR. El primero debía llamarse Lucius Marcius, probable descendiente del magistrado (seguramente cuestor) del mismo nombre que aparece en la 7ª emisión (año 104 a.C.). El segundo nos plantea una duda de difícil solución ya que la inicial CVR puede ser tanto de CVRVIVS como de CVRMANVS, familias ambas reseñadas con anterioridad en las emisiones carteienses (4ª y 6ª emisión respectivamente). Ninguna de las cuatro variantes de leyenda que hay nos sirve para resolver este enigma toda vez que no desarrollan el nombre más allá de ese escueto CVR. En cuanto a la disposición iconográfica, la moneda sigue de cerca el modelo de la serie anterior, con Júpiter a derecha con S detrás en anverso así como proa en reverso también a derecha. Varía algo más en la disposición de los textos, alternándose la leyenda de ceca y las iniciales de los magistrados monetales: en dos variantes encima de la proa, en las otras dos debajo de ésta. En la siguiente foto podemos contemplar un bonito ejemplar de la variante con leyenda de ceca CARTEIA arriba y magistrados L MAR M CVR abajo.


En cuanto a la tercera serie resulta especialmente interesante toda vez que en ella no aparece el busto de Júpiter sino uno de Hércules con la piel de león propia de este personaje mitológico. Aunque no es la primera vez que Hércules aparece en las monedas de Carteia, nunca lo había hecho en los anversos de los semises, limitándose antes bien a los divisores: cuadrantes y sextante. Como diferencias adicionales esta segunda serie lleva la leyenda de ceca reducida a la expresión CARTE (las dos últimas letras nexadas) así como encima de la proa de galera y no debajo. A continuación podemos ver un ejemplar de esta curiosa variante bien es que no demasiado respetado por el inclemente paso del tiempo.
16ª Emisión. Hacia el año 75 a.C.
Se trata de una muy breve (Leandre Villaronga, en su Corpus, la otorga una rareza 9 sobre 10) emisión de cuadrantes labrados en un cuanto menos poco habitual estilo. Así, el anverso muestra un “petasos” o sombrero alado, atributo propio del dios Mercurio, motivo éste que no utilizaba la ceca desde su primera emisión más de medio siglo atrás. La leyenda de ceca reducida CARTE, debajo de este petasos, completa el conjunto. En cuanto al reverso aparece un caduceo tendido a izquierda. Al igual que el petasos este motivo, nuevamente asociado al dios Mercurio, no aparecía desde el cuadrante de la primera emisión. Volveremos a encontrarlo en emisiones posteriores. Encima del caduceo nos encontramos las iniciales del magistrado monetal C. PE: probablemente iniciales de Caius Pedecaius, casi seguro descendiente de ese Quintus Pedecaius que protagonizara la 9ª emisión en el 102 a.C.  Debajo del caduceo vuelve a aparecer la leyenda de ceca CARTE sólo que invertida esta vez y, a su lado, la marca de valor “3 Glóbulos” propia de los cuadrantes.

17ª Emisión. Hacia el año 70 a.C.
Los magistrados monetales M. ARG (Marcus Argius) y NVM (¿Numinus, Numerius, Nummius?) son los protagonistas de esta nueva emisión (sólo semises) de mediano volumen tirando a escaso.

Consta de dos series, una para cada magistrado así como idénticas por lo demás. En el anverso encontramos un busto muy simplificado de sexo aparentemente masculino cubierto con casco empenachado  y mirando a derecha. La marca de valor S se ubica detrás de dicho busto. En el reverso vemos una proa de galera a derecha, nuevamente algo simplista de arte, con leyenda de ceca reducida CARTE debajo y nombre del magistrado, cada serie el suyo, arriba.

18ª Emisión. Hacia el año 65 a.C.
Aunque reducida a una sola serie, la decimoctava emisión es una de las más voluminosas que efectúa la ceca de Carteia. Su diseño, puramente carteiense, resulta simple pero elegante. El anverso muestra busto barbado a izquierda (no parece que se trate de Júpiter) de acusado estilo autóctono, bastante alejado del aire clásico propio de las acuñaciones de Carteia. El reverso presenta un grueso delfín a izquierda, con leyenda de ceca KARTEIA debajo e iniciales del magistrado encima. En este caso se trata de C. VIB (Caius Vibius), cuyo nombre aparece seguido de la inicial de su rango: AID, a la sazón una forma local del término AED àAedile àEdil. Seguidamente se muestran tres ejemplares de semises de esta emisión.

19ª Emisión. Hacia el año 60 a.C.
Nuevamente se trata de una serie aislada, aunque en este caso de cuadrantes, no de semises, así como muchísimo más escasa que la decimoctava emisión hasta el punto de otorgarle Leandre-Villaronga una rareza 8 sobre 10.

El anverso exhibe una cabeza con casco empenachado a derecho al estilo de las que aparecen en las monedas de la decimoséptima emisión. El reverso presenta un timón a izquierda, así como las iniciales del magistrado monetal P. MION arriba y el rango de éste, IIIIVIR, abajo. Constatamos, pues, que la responsabilidad de acuñación de moneda la ostenta ahora el magistrado conocido como Quattuorvirus o Cuartoviro. A juzgar por las evidencias en algún momento entre el año 65 y el 60 a.C. se dio carta de naturaleza a la institución del cuartorvirato en Carteia. Normalmente esta magistratura se estructuraba en dos escalas: el Quattuorvirum aedile y el Quattuorvirum iure dicundo. Este último era de mayor rango que el primero (una especie de edil superior frente al edil tradicional) y entre sus responsabilidades se encontraba la acuñación de moneda. Podemos por tanto afirmar que P. MION fue el primer Quatutorvirum iure dicundo nombrado por la ciudad de Carteia, motivo por el que aparece su nombre en esta decimonovena emisión.

Probablemente ésta sea la emisión más polémica de Carteia a nivel académico, siendo habitual que los autores pasen “de puntillas” por encima de ella a la hora de abordar la descripción del numerario carteiense. El nomen del magistrado –MION— no es conocido más allá de esta moneda lo que ha llevado a algunos autores a dudar de la lectura interpretada en los poquísimos ejemplares conservados. Chaves Tristán nunca vio ningún ejemplar en mano, teniendo que basarse forzosamente en referencias bibliográficas, la primera de las cuales, en lo que a esta moneda se refiere, se remonta a la segunda mitad del siglo XVIII (Las medallas de las colonias, obra escrita por el padre Enrique Florez). Se ha llegado a proponer incluso (M· OCT IIIIVIR at Paestum, not P·MION IIIIVIR at Carteia: The intellectual history of a misattribution, Clive Stannard, Antonio Marques de Faria, Revista Suiza de Numismática, 2009) que el padre Florez confundió un presunto semis de Carteia con otro, mucho mejor conocido, acuñado en Paestum con leyenda de reverso M.OCT IIIIVIR que en algunos ejemplares deteriorados así como con ciertas particularidades de cuño puede efectivamente confundirse con P. MION IIIIVIR.

20ª Emisión. Hacia el año 55 a.C.
La vigésima emisión de Carteia se caracteriza por dar entrada al que es reconocido como uno de los elementos icónicos de esta ceca: la cabeza femenina torreada. Identificada con la diosa feno-púnica Tyche, se trata de una iconografía fuertemente autóctona –no olvidemos que Carteia es una ciudad de origen púnico—, profundamente enraizada en el espíritu ancestral de la ciudad así como alejada de los motivos de tipo romano o clásico imperantes, junto a los de tipo marítimo, en el numerario carteiense hasta ese momento.

Esta emisión consta de dos series probablemente coetáneas. La primera exhibe una única variante de reverso y es algo más común que la segunda, de la cual podemos encontrar dos  variantes menores de reverso. Los anversos son comunes en ambas series: cabeza femenina torreada a derecha con leyenda de ceca CARTEIA delante y pequeño tridente detrás. En cuanto al reverso de la primera variante tenemos un delfín tendido a derecha; las leyendas con los magistrados monetales, ambos cuartoviros, se disponen encima y debajo de él. Son C VIBI IIII VIR (Caius Vibius Quattuorvirus) y C MIN IIII VIR (Caius Minius Quattuorvirus). El primer magistrado debe ser el mismo que el de la decimoctava emisión donde aparecía con el rango de edil. Por su parte el reverso de la segunda serie resulta bastante más original toda vez que introduce otro motivo emblemático de la ceca de Carteia: el del pescador a izquierda, sentado, con sombrero de ala ancha, cesto al lado y sosteniendo una caña de cuyo sedal pende un pez. Las dos variantes de leyenda son por un lado: C. VIBI, junto al pez, y C MINIVS (nomen completo) IIII VIR debajo del magistrado y por otro: C. MINI IV C VIBI IV en dos líneas debajo del pescador y IIII VIR detrás de éste. Esta variante ofrece más información que la otra al incluir la sílaba IV, inicial de Iure Dicundo, a la sazón el cuartoviro responsable de la acuñación monetal como se dijera en un párrafo anterior. En las siguientes fotos podemos contemplar dos ejemplares de la segunda serie, el primero, bastante degradado pero legible, de la variante C. MINIVS y el segundo de la variante con sílaba IV delante de cada magistrado.


21ª Emisión. Hacia el año 50 a.C.
La emisión vigésimo primera es a todos los niveles una continuación de la vigésima hasta el punto de incluir a los mismos cuartoviros.

Nuevamente se divide en dos series coetáneas con un anverso común, a la sazón el mismo que en la anterior emisión: Tyche torreada a derecha, leyenda CARTEIA delante y tridente detrás. La primera serie es idéntica a la variante C MINI IV C VIBI IV IIII VIR de la segunda serie de la vigésima (acabamos de verla) con una breve pero muy interesante diferencia: la permuta de la inicial IV de Iure (Ivre) por la sílaba IT, inicial a su vez de Iterum. Esta palabra Iterum quiere decir que los cuartoviros que aparecen en esta moneda lo eran por segunda vez en el cargo (habían sido reelegidos), lo que de paso explica con algo de redundancia el que aparezcan de nuevo sus nombres en esta emisión.

La segunda serie recurre al timón naval en posición vertical como motivo de reverso. Delante de él aparece un cuartoviro: C VIBI IIII VIR y detrás el otro: C MINIVS IIII VIR. Además el acuñador se encarga de recordar al usuario que ambos magistrados son Quattuorvirum iure dicundo vía la inclusión de la inicial IV en pleno campo, a izquierda del timón, y que además es la segunda vez que ejercen ese cargo: inicial IT de Iterum en el campo a derecha del timón. La siguiente moneda es un bonito ejemplo de esta interesante serie de acuñaciones.


22ª Emisión. Hacia el año 45 a.C.
La presente emisión vuelve a contar con el magistrado Caius Minius como cuartoviro responsable de la acuñación, por segunda vez reelegido para el cargo por sus conciudadanos. En esta ocasión la ceca de Carteia emite una sola pero ciertamente voluminosa serie de monedas, de la cual los estudiosos han contado hasta tres variantes de leyenda poco aparatosas.

El anverso de esta emisión combina por primera vez motivos navales con religiosos al presentar un busto de Neptuno, el dios romano del mar, mirando a derecha. Detrás de la divinidad aparece un tridente; delante la leyenda IIII VIR TER que nos informa de que el magistrado monetal responsable de la acuñación es un Cuartoviro reelegido por segunda vez o lo que es igual: por tercera vez en el cargo, de ahí la sílaba TER inicial de Tertium (por tercera vez). En cuanto al reverso, retorna el delfín tendido a derecha con leyenda de ceca encima (CARTEI, CARTEI, CARTEIA son las posibles variantes) y nombre del magistrado debajo: C MINI seguido de las iniciales Q F (todo en la misma línea –se trata de la variante más común con mucha diferencia--, en dos líneas o con la Q en la primera línea y la F en una segunda). Seguidamente podemos ver 6 bonitos ejemplares de esta vigésima segunda emisión. Los cuatro primeros corresponden a la variante más común con la Q y la F en la misma línea que la leyenda de magistrado. Entre ellos difiere ligeramente la leyenda de ceca, encontrando, de arriba abajo, las siguientes variantes: CARTEI, CARTEIA, CARTE y CARTEI (T y E nexadas). La quinta y sexta monedas presentan la Q en la primera línea y la F aislada en una segunda línea. En ambos casos la variante de leyenda de ceca es CARTEI. Por fin, el séptimo y último ejemplar muestra tanto la Q como la F en una segunda línea. Esta variante es la más difícil de encontrar de las tres, siendo su leyenda de ceca, al menos en esta moneda, la variante CARTEI.


Con esta emisión cerramos esta entrada. Nos quedan todavía alrededor de 70 años de acuñaciones y un total de ocho emisiones que conoceremos en una entrada posterior.













jueves, 26 de julio de 2012

La ciudad hispanorromana de CARTEIA y su ceca monetal. 2ª Parte.

Las monedas de Carteia se caracterizan por su gran número de emisiones, normalmente de gran volumen numérico y aceptable variedad iconográfica, lo que las convierte en bastante asequibles al tiempo que interesantes de cara al coleccionista medio, motivos ambos de su alta aceptación en el mercado numismático actual.

Su marco cronológico se extiende desde el 130 a.C. aproximadamente, época republicana tardía, hasta el reinado de Tiberio, donde se detecta una última emisión aislada aunque bastante voluminosa tal y como suele ser la tónica habitual en las acuñaciones de esta ciudad. Se trata, pues, de un siglo y medio largo a lo largo de cual se van sucediendo las distintas emisiones, hasta un total de 30, todas ellas similares tanto en lo que a metrología se refiere como a su conceptualización iconográfica.

La obra de referencia para las acuñaciones de Carteia es “las monedas hispano-romanas de Carteia” de Francisca Chaves Tristán, publicada en Barcelona en 1979. El contenido de la presente entrada está basado en dicha monografía, prácticamente la única que aborda esta compleja ceca en profundidad, complementada con las actualizaciones que cualquier estudio científico con más de 30 años suele necesitar, máxime encuadrándose como se encuadra en una disciplina arqueológico-numismática.

A modo de descripción general de las monedas de Carteia podemos decir que se trata de unas acuñaciones de fuerte carácter latino, lengua que emplean en exclusividad, en cuyas leyendas aparece un crecido de número de magistrados de la ciudad, todos ellos luciendo cargos típicamente romanos tales como edil, censor, cuestor ó quartoviro. Sin embargo, todo lo que tienen de emisiones puramente latinas, bastante ajenas por tanto a las emisiones de fuerte raigambre púnica de las cecas cercanas –Gades es un buen ejemplo—de común origen feno-cartaginés, lo tienen también de localistas, huyendo de la simbología romana en su vertiente más política (que no así ceremonial o religiosa) tanto en época republicana como imperial hasta el punto de no aparecer nunca no ya la figura del emperador sino siquiera, con una breve excepción si es que puede llamarse así, la más leve referencia a él. En efecto, las acuñaciones de Carteia recurren exclusivamente a tres grandes grupos iconográficos como son el panteón religioso romano (Jupiter, Saturno, etc), arquetipos propios del ceremonial latino tales como la cornucopia, el caduceo o el arpa y, con diferencia el más abundante, motivos relacionados con la vida marítima, tan próximos a un puerto de renombre como el que nos ocupa, en el cual podríamos incluir tangencialmente la habitual representación de la ciudad como una cabeza femenina con corona torreada, relacionada con la diosa Tyche fenicia y la Tanit púnica.

Un aspecto algo curioso de las acuñaciones de Carteia es su marcada preferencia por el divisor conocido como Semis (la mitad de un as romano), de lejos la moneda insignia de la ciudad, complementada por unas emisiones mucho más reducidas de Cuadrantes y Sextantes, todo ello ante la destacada ausencia  de la unidad romana en bronce, el As, que nunca fuera acuñado en sus talleres. Y recalco el calificativo “destacada” pues esta ausencia es de todo punto inusual tratándose como se trata de una ceca potente, con grandes volúmenes de acuñación obviamente destinados a abastecer de moneda circulante unos circuitos comerciales, tanto terrestres (con el resto de la Bética) como marítimos, de primer orden.

Dada su gran variedad se haría muy largo e incluso prolijo para una entrada de este tipo describir minuciosamente todas las variantes iconográficas o de leyenda. Es por ello que parece más aconsejable abordar las acuñaciones de Carteia enumerando sus sucesivas emisiones, en la mayoría de las ocasiones fáciles de distinguir por los magistrados que las encabezan, así como describiendo los tipos generales que la componen sin incidir demasiado en las pequeñas variaciones salvo que revistan un especial interés.

1ª Emisión. Hacia el año 130 a.C.
Consta de tres emisiones, una para cada uno de los tres valores: semis, cuadrante y sextante. Las dos primeras son de un volumen similar, más bien grande, la tercera, esto es el sextante, debió ser bastante más reducida. El semis presenta busto barbado de Júpiter a derecha, con marca de valor S(emis). En el reverso observamos un haz de rayos en posición horizontal, encima nuevamente la marca de valor S y debajo, entre dos líneas, la leyenda de ceca CARTEIA. El cuadrante cambia la cabeza de Júpiter por la de Mercurio con Petasus (sombrero alado propio de esta divinidad), flanqueado por un caduceo (signo de Mercurio por excelencia) a izquierda y la marca de valor “3 glóbulos” a derecha. El reverso es idéntico al del semis con la lógica diferencia de las marcas de valor. Por último tenemos el sextante, con la misma disposición iconográfica si bien este caso dedicada al dios Hércules, cuyo busto aparecen en anverso, flanqueado por su mítica piel de león a izquierda y la marca de valor “2 glóbulos” a derecha. En cuanto al reverso introduce el que será uno de los más recurrente motivos carteienses: un estilizado delfín, en este caso a izquierda, con la marca de valor arriba y la leyenda de ceca CARTEIA abajo dispuesta exteriormente a lo largo del borde de la moneda. En las siguientes fotos podemos contemplar dos ejemplares, uno de Semis y otro de Cuadrante, de esta primera emisión.

2ª Emisión. Hacia el año 125 a.C.
Esta emisión se caracteriza por un volumen bastante grande de semises, contrastando con los relativamente escasos cuadrante y sextante. El semis muestra a Júpiter mirando a izquierda, con marca de valor S frente a él. En el reverso encontramos el arquetípico delfín (a derecha), con leyenda Q(vaestor –no se indica el nombre del magistrado--) CART(EIA) abajo y marca de valor precedida de luna creciente arriba. En cuanto a semis y cuadrantes son bastante similares más allá de las lógicas diferencias de tamaño y peso. En efecto ambos lucen busto de Hércules en anverso (el cuadrante con piel de león a derecha, el sextante sin nada) y maza o clava en reverso, con leyenda de ceca CARTEIA abajo y marcas de valor (cada uno la suya), arriba. A continuación podemos ver un ejemplar de semis de esta emisión con la típica “pátina de colección antigua”.


3ª Emisión. Hacia el año 120 a.C.
El magistrado de origen romano Quintus Curvius tiene el honor de ser el primero en figurar en una emisión carteiense, a la sazón una emisión aislada de semis de volumen medio. En ella su nombre aparece seguido de la letra Q, señal de que era Cuestor (Qvaestor) de la ciudad, a la sazón el magistrado responsable de las amonedaciones en esta ciudad de Carteia tal y como nos indica la letra Q que también encontrábamos en la emisión anterior. La moneda en cuestión presenta un busto de Júpiter barbado, mirando a derecha en anverso, con leyenda CART(EIA) delante y marca de valor S(emis) detrás. En el reverso figura una cornucopia sobre rayo o fulmen, con leyenda del magistrado Q CVRVI en la parte de abajo. Veamos un bonito ejemplar de esta emisión:

4ª Emisión. Hacia el año 115 a.C.
La cuarta emisión tiene como impulsor al cuestor de origen latino Publius Iulius. Bajo su magistratura la ceca de Carteia acuña dos emisiones de semis de volumen medio. La primera exhibe un busto de Júpiter a derecha, con la marca de valor S detrás y la leyenda de ceca CARTEIA delante. El reverso muestra un orondo delfín a izquierda, con las iniciales del magistrado P. IVLI abajo y las letras Q (inicial de qvaestor) y S (marca de valor, invertida en este caso) arriba. Por su parte la segunda emisión es iconográficamente similar a la primera con  la excepción de mostrar el busto de Júpiter a izquierda y la curiosa leyenda de ceca deformada CARTIA seguida de la marca de valor S.

5ª Emisión. Hacia el año 110 a.C.
Se trata de una emisión aislada así como más bien breve de semises, dirigida por el cuestor de origen osco (centro de Italia) Caius Ninius. El anverso, común a todas las emisiones anteriores, muestra al dios Júpiter mirando a derecha con la marca de valor S detrás. El reverso, por su parte, introduce en las amonedaciones carteienses un símbolo naval por excelencia al tiempo que de profunda raigambre romana toda vez que es prácticamente universal en los bronces romanos republicanos: la proa de galera, en este caso a derecha, complementado por la marca de valor S, delante, y la leyenda C. NINI Q(VAESTOR) arriba.

6ª Emisión. Hacia el año 105 a.C.
Nuevamente es el cuestor de Carteia el magistrado encargado de validar con su nombre la nueva emisión carteiense. Llamado Caius Curmanus, luce un nomen no latino ni itálico lo que nos pone tras la pista de un carteiense con orígenes familiares anteriores a la conquista romana de la ciudad. Lo que sí sabemos seguro es que la familia Curmana debía ser bastante importante en Carteia toda vez que no será ésta la única vez que un miembro de aquélla aparece en las amonedaciones de la ciudad.

La sexta emisión consta de dos series medianamente voluminosas de semises. Los anversos lucen en ambos casos la ubicua cabeza de Júpiter a derecha con marca de valor detrás. Los reversos, aunque muy parecidos presentan algunas diferencias. Así, el de la primera serie muestra un delfín a derecha, con leyenda de magistrado (en dos líneas) Q C. CVRMAN (letras V y R nexadas) arriba y leyenda de ceca CARTEI abajo. Por su parte el de la segunda serie intercambia las posiciones de las leyendas, ubicando la de ceca arriba (CAR) y la de magistrado abajo C. CVRMAN, ésta vez sin indicar su cargo de Cuestor (Q). La siguiente fotografía corresponde a un ejemplar de la primera serie razonablemente completo.

7ª Emisión. Año 104 a.C.
Chaves Tristán data la séptima emisión de Carteia tan sólo un año después de la sexta, con motivo del relevo anual en el cargo de cuestor. Otra vez se trata de dos series de semises, si bien a diferencia de la emisión del año anterior presentan considerables diferencias entre ambas, siendo la segunda, más o menos común hoy en día, considerablemente más abundante que la primera. En ambos casos aparecen autorizadas por el magistrado de origen romano-latino Lucius Marcius, cuyo rango desconocemos al no figurar especificado en las monedas.

Como en la gran mayoría de emisiones anteriores los anversos de la séptima emisión vuelven a repetir el motivo busto de Júpiter  a derecha con marca de valor S detrás. Es en los reversos donde se diferencian entre sí: Delfín a derecha en la primera y Proa de Galera a derecha en la segunda. Las leyendas sí que se repiten tanto en texto como en posición: L. MARCI (magistrado) arriba y CARTEIA (ceca) abajo, con la pequeña excepción de la marca de valor S que aparece en el reverso de la segunda, a derecha de la proa de galera, pero no en el reverso de la primera. Las siguientes fotos corresponden a un semis, algo deteriorado, de la primera emisión y a otro de la segunda, éste algo más respetado por el paso de los siglos.

8ª Emisión. Año 103 a.C. Nuevamente nos encontramos con una emisión prácticamente inmediata a la anterior, conclusión ésta bastante evidente habida cuenta el paralelismo total existente entre la séptima y octava emisiones tanto en iconografía (son idénticas, cambiando el nombre del magistrado monetal) como en el arte de las monedas, prueba esta última de que los cuños de ambas emisiones fueron labrados por los mismos artesanos. De hecho lo más probable es que entre la séptima y la octava emisiones no haya hiato temporal, estando en acuñación la primera cuando fuera relevado el magistrado monetal L. Marcius por Quintus Opsilius (de nuevo ignoramos su rango dentro de la magistratura romana aunque lo más seguro es que sea cuestor, que era de rotación anual), provocando por tanto el cierre de la séptima emisión y la apertura de la octava sin solución de continuidad ya con el nombre del nuevo magistrado figurando en sus monedas.

Como dijimos en el parrafo anterior la octava emisión es virtualmente idéntica a la séptima. Esto implica dos series distintas, con anversos comunes (Júpiter a derecha) y reversos delfín y proa de galera respectivamente. Tampoco varía, lógicamente, la leyenda de ceca, (CARTEIA en el tercio inferior del campo de anverso), diferenciándose tan sólo en el nombre del magistrado monetal: Q. OPS en el caso del reverso proa de galera y Q. OPSIL en el reverso delfín, ambas leyendas en el tercio superior del campo de reverso. A continuación podemos ver un ejemplar de semis de la primera serie, con reverso delfín y seguidamente otros dos de la segunda, con reverso proa de galera.


9ª Emisión. Año 102 a.C.
Un nuevo cambio de magistrado monetal (seguramente el relevo anual en el cargo de cuestor de la ciudad aunque las monedas no nos lo terminen de aclarar), esta vez llamado Quintus Pedecaius, dará lugar a la novena emisión, formalmente todavía muy similar a las dos anteriores de ahí su datación tan próxima en el tiempo. En términos de volumen se trata de una emisión significativamente más grande que las dos anteriores al menos en lo que a tipos generales se refiere.

Continúa el anverso cabeza de Júpiter a derecha, repartiéndose las dos series que componen la emisión, herencia obvia de las dos anteriores, los reversos delfín y proa de galera.

En el caso del reverso delfín, observamos un semis estilísticamente algo alejado del de las emisiones 7ª y 8ª pero idéntico por lo demás: delfín a derecha, leyenda de ceca CARTEIA abajo y leyenda de magistrado Q. PEDECAI arriba. Por algún motivo el volumen de acuñación de esta serie en particular es muy superior a la media carteiense, siendo ésta una de las piezas de esta ceca más fáciles de encontrar en el mercado numismático. Las siguientes fotografías corresponden a un par de bonitos ejemplares de esta serie.

La serie con reverso proa de galera es algo más compleja en esta novena emisión ya que aparte de un tipo principal, más o menos común lo que indica un volumen de acuñación potente, se encuentran dos más, bastante más escasos así como provistos de ciertas diferencias dignas de reseñar.

El tipo principal es básicamente igual al de las dos emisiones anteriores con la lógica diferencia de la leyenda de magistrado, Q. PEDEC, y el hecho, nada predecible, de no figurar la leyenda de ceca en el tercio inferior del campo de reverso sino en el anverso, delante de la cabeza de Júpiter, en la extraña pero no inédita forma “CARTIA”. En realidad dicha leyenda de ceca ni siquiera aparece siempre en las monedas pues son muchas las que evidencian no llevarla sin que se pueda achacar su ausencia a un problema de acuñación (descentrado, vano, cuño defectuoso, etc) o de deterioro. En la siguiente fotografía podemos ver un semis de esta novena emisión, segunda serie y tipo general.
En cuanto a las variantes, existe una menor, en la que la leyenda de ceca aparece algo más desarrollada: Q. PEDECAI y otra, mucho más heterodoxa, en la que dicha leyenda de ceca, reducida a la inscripción PEDECA, se halla inserta en la parte inferior de la proa de galera (a la altura de donde estaría la bancada de remos y el espolón, en la proa) la cual hace las veces de cartela, en terminología numismática. A continuación se expone un precioso ejemplar de la variante Q. PEDECAI con leyenda CARTIA en anverso.


10ª Emisión. Año 101 a.C.
Como en las emisiones anteriores, la décima emisión vendrá también de la mano del relevo anual en el cargo de cuestor. El nuevo magistrado, de origen latino-romano a juzgar por su nomen, se llama Marcus Septimius y no duda en impulsar una copiosa acuñación de semises, pertenecientes todos ellos a una misma serie si bien con bastantes variantes de tipo menor.

El tipo principal de la citada serie, bastante abundante en la actualidad, es el ya bien conocido de Júpiter en anverso y proa de galera en reverso, con marca de valor S delante de la galera y leyenda de magistrado M. SEP encima. Donde se produce una muy interesante variación es en la leyenda de ceca reducida KAR, en tanto en cuenta introduce por primera vez la palabra KARTEIA como nombre de la ceca monetal, forma ésta que pudiéramos considerar arcaica, al tratarse de ortografía púnica, pero que sin duda alguna debía utilizarse con frecuencia en una ciudad con un sustrato púnico tan agudo como Carteia. El siguiente cuarteto de monedas corresponde a otros tantos ejemplares de este tipo principal.


En cuanto a las variantes menores, significativamente más escasas, podemos citar las siguientes: cambio de la marca de valor “S” del reverso al anverso, desarrollo de la leyenda de magistrado: variantes M. SEPT y M. SEPTV –de Septumius, forma lingüística propia del latín republicano—y leyenda de ceca CAR, omnipresente en las emisiones anteriores (algo más desarrollada) pero bastante menos habitual en esta emisión que la arcaizante KAR.

11ª Emisión. Hacia el año 99 a.C.
Se trata de una solitaria pero ciertamente voluminosa emisión de semises, muy uniformes en su diseño, a la que no hay que echarle más que un somero vistazo para advertir un cambio considerable a nivel monetal en la ciudad de Carteia. En efecto, parece ser que en algún momento impreciso pero bien acotado en el cambio de siglo se decide transferir la responsabilidad de la magistratura monetal del cuestor al censor, rango éste mucho más alto que aquél dentro de la jerarquía civil romana. Inmediatamente esto se verá reflejado en las acuñaciones carteienses vía la leyenda contraida: CES (CENSOR). Así mismo se procuró recalcar este cambio rompiendo con la tradición numismática inmediatamente anterior o lo que es igual: abandonando los tipos de reverso propios de las siete últimas emisiones (delfín y proa de galera) por otro más antiguo: Haz de Rayos horizontal. La citada leyenda de magistrado CES (como se ve, sin indicar el nombre de éste) en la parte superior del campo y la de ceca contraída CAR, abajo, completaban el conjunto. En cuanto al anverso, éste no sería modificado (algo lógico considerando su prácticamente nula carga política), prosiguiendo la iconografía habitual del busto de Júpiter a derecha, en este caso con la marca de valor “S” delante. A continuación podemos contemplar un ejemplar bastante bien conservado de esta interesante emisión de transición.


12ª Emisión. Hacia el año 95 a.C.
Indicado el cambio de responsabilidad monetal en la emisión anterior, la ceca de Carteiense retorna a uno de sus tipos de reverso más exitosos: la proa de galera a derecha. Sin embargo vamos a encontrar algunas importantes diferencias acordes a los nuevos tiempos. Y es que, si bien el cuestor era sólo uno y como tal aparecía en solitario en las monedas, los censores son nombrados siempre en parejas, habiendo de aparecer como tales también. Es por ello que esta emisión incluye dos nombres en el reverso, encima --L(ucius) RAI(us) precedido de la CES de Censor)-- y debajo –L(ucius) AGR(ius)-- de la proa de galera respectivamente, lo cual obliga al traslado de la leyenda de ceca CARTEIA al anverso, concretamente delante de la omnipresente cabeza de Júpiter a derecha. La marca de valor S detrás del citado busto jupiterino completa adecuadamente el diseño de una emisión que debió ser bastante corta a tenor de los escasos ejemplares conservados (de hecho ésta es una de las monedas de Carteia más difíciles de conseguir).

13ª Emisión. Hacia el año 90 a.C.
La responsabilidad sobre la correcta acuñación de moneda, que originalmente tuvieran los cuestores para pasar después a los censores, recae ahora en un magistrado de más alto rango que el cuestor pero bastante inferior al censor como es el Edil. Nos encontramos, pues, ante un retorno a la magistratura menor (el censor es un magistrado mayor), totalmente coherente además con una magistratura como la edilicia entre cuyos cometidos se encontraban algunos tan directamente relacionados con la producción de moneda como el control de los pesos y medidas en los mercados y, en general, la resolución de los pleitos que pudieran acontecer durante la actividad comercial diaria.

La decimotercera emisión de semises de Carteia recogerá este nuevo reparto de deberes, indicando puntualmente en su reverso, allá en el lugar donde en la emisión anterior figurara la contracción CES de Censor, la condición de Edil –AED(ile)—del magistrado monetal. Por lo demás el diseño es idéntico (galera a derecha en reverso, Júpiter en anverso con leyenda CARTEIA delante y marca de valor detrás), figurando los nombres de los dos ediles de la ciudad ya que se trata de un cargo que normalmente lo desempeñaban dos magistrados. Concretamente se trata de CN(eo) AMI(us) encima de la proa de galera así como  debajo de la contracción AED y L(ucius) ARG(ius) en la parte inferior del campo. El siguiente trío de monedas constituye una buena muestra de esta emisión:

Existe una variante de esta moneda, más escasa, con busto de Júpiter a izquierda. Tanto la leyenda CARTEIA como la marca de valor ocupan las mismas posiciones relativas respecto a Júpiter que en el tipo general, lo que implica un intercambio de posiciones respecto a dicho tipo general. A continuación podemos ver un ejemplar de este tipo.


Con esta emisión damos por concluida esta entrada. Todavía nos queda por delante más de un largo siglo de emisiones carteienses que agrupan hasta un total de 17 emisiones sucesivas, las cuales conoceremos en una entrada futura.