sábado, 4 de mayo de 2019

Descubriendo Asia Menor II. Día 8, 2ª Parte. Iasos.

Kiyikislacik es un pequeño pueblo pesquero con escaso ambiente fuera de la temporada veraniega. Su desarrollo económico se encuentra lastrado por su excéntrico emplazamiento en relación con la ruta principal más cercana y por estar comunicado con el resto de Turquía por un par de carreteras estrechas y con mucha curva, bastante incómodas de recorrer. Es evidente que poca gente va a Kiyikislacik de ordinario y de hecho apenas encontramos tráfico tanto en el trayecto de llegada como en el de salida. 



Foto 1 (arriba).- Torre cuadrada de la fortaleza del istmo perteneciente a la construcción original del siglo VII d.C. Foto 2 (centro).- Gran torre semicircular localizada en el frente meridional de la fortaleza del istmo. Obra de comienzos del siglo XV. Foto 2bis (abajo).- Fragmento de la muralla hecatómnida de Iasos sobre la que se apoya un sector del frente meridional de la fortaleza del istmo.

jueves, 28 de marzo de 2019

Calatrava la Vieja. Entre la historia y la leyenda...

La ciudad-fortaleza de Calatrava la Vieja, antaño bastión capital del poder islámico en la península Ibérica, es hoy uno de los parques arqueológicos más importantes de Castilla la Mancha y, en su tipo, de España entera.

No es para menos ciertamente, habida cuenta la espectacularidad de sus ruinas localizadas en el término de de Carrión de Calatrava, 9 kilómetros al este de Ciudad Real capital. Y sin embargo el principal valor del yacimiento no es el visual, por sublime que éste sea, sino el histórico hasta el extremo de poderse calificar a la mítica Calatrava como uno de los enclaves protagonistas de nuestra Edad Media. Conozcamos, pues, un poco este lugar del que tanto se ha escrito en los últimos ocho siglos…

La ciudad-fortaleza de Calatrava, vista desde su frente meridional. A la derecha, la alcazaba.

jueves, 31 de enero de 2019

Año 204 d.C. Los séptimos Juegos Seculares en la numismática.

Los juegos seculares eran unas celebraciones lúdico-religiosas por las cuales se celebraba el fin de un nuevo siglo de existencia de la civilización romana. Este siglo, saeculum en latín, tenía una duración de 110 años, esto es el tiempo máximo que se estimaba podía vivir un ser humano.

El Consejo de los Quince, también conocido como los Quincedimviros, se reunió varias veces durante los primeros meses del 204 a fin de escoger los días adecuados para celebrar la séptima edición de los Juegos Seculares y definir las ceremonias gratas a los dioses que tendrían lugar antes, durante y después de aquéllos. Una vez fijados todos los procedimientos y fechas se informó a Septimio Severo quien dio el visto bueno a todo lo propuesto. Sólo entonces se comunicó al pueblo lo acordado por medio de un edicto imperial, exhortando no sólo a los habitantes de Roma sino también a las gentes foráneas a acudir a la capital del Imperio y participar en las festividades. Corrían los días finales del mes de mayo y la expectativa de unos maravillosos “ludi saeculares” llenaba de ilusión los corazones romanos siempre anhelantes de emociones fuertes.

Figura 1.- Vista general del anfiteatro Flavio, universalmente conocido como el Coliseo, representada por Giovanni Battista Piranesi en su famosa serie de grabados “Vistas de Roma”. Circa 1757.